La inocuidad alimentaria

Inocuidad alimentaria es la seguridad de que un alimento no causará un efecto adverso en la salud para el consumidor, cuando se prepara y/o se consume de acuerdo con su uso previsto. La inocuidad alimentaria garantiza que los alimentos no causen daño al consumidor, requiriendo el control de los peligros físicos, químicos y biológicos existentes en los alimentos desde su producción hasta su consumo.

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José L. Navarro

2/2/20263 min read

Inocuidad alimentaria

Inocuidad alimentaria es la seguridad de que un alimento no causará un efecto adverso en la salud para el consumidor, cuando se prepara y/o se consume de acuerdo con su uso previsto.

La inocuidad alimentaria garantiza que los alimentos no causen daño al consumidor, requiriendo el control de los peligros físicos, químicos y biológicos existentes en los alimentos desde su producción hasta su consumo.

Los requisitos fundamentales de la inocuidad alimentaria, establecidos por la Organización Mundial de la Salud, incluyen mantener la limpieza, separar los alimentos crudos de los cocinados, cocinar a temperaturas seguras, utilizar agua/materias primas seguras y controlar la cadena de frío.

La inocuidad de los alimentos es una responsabilidad compartida

La inocuidad de los alimentos es una responsabilidad compartida por todos los agentes involucrados en la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo.


No hay seguridad alimentaria sin inocuidad de los alimentos

La seguridad alimentaria se logra cuando todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfacen sus necesidades alimentarias para una vida activa y saludable. Por ello, no es posible la seguridad alimentaria sin antes asegurar la inocuidad de los alimentos.

Consecuencias de la no inocuidad alimentaria en la salud de las personas

Los alimentos insalubres que contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas causan más de 200 enfermedades, que van desde enfermedades diarreicas hasta el cáncer.

Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que, cada año, unos 600 millones de personas —casi una de cada 10— enferman por consumir alimentos contaminados y que 420 000 mueren por esta causa.

Redes de alerta alimentaria

La red de alerta alimentaria es un sistema coordinado creado con el objetivo de proteger la salud humana y gestionar los riesgos alimentarios para la salud de los consumidores.

El objetivo de la red de alerta alimentaria es proteger la salud humana y gestionar los riesgos alimentarios.

La base legal de la red de alerta alimentaria se establece en:

  • el artículo 25 de la Ley 17/2011, de seguridad alimentaria y nutrición;

  • los artículos 50 a 52 del Reglamento (CE) nº 178/2002 que establece los principios y los requisitos generales de la legislación alimentaria.



Existen tres redes principales de alerta alimentaria:

  1. SCIRI. Sistema coordinado de intercambio rápido de información (SCIRI). Red nacional de alerta alimentaria coordinada por la AESAN.

  2. RASFF. Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la (UE).

  3. INFOSAN. Red Internacional de Autoridades de Inocuidad de los Alimentos de la FAO/OMS.


Estas redes permiten mantener una constante vigilancia de cualquier riesgo o incidencia que, relacionado con los alimentos, pueda afectar a la salud de los consumidores. Para conseguir este objetivo, la base primordial es el intercambio rápido de información entre las distintas autoridades competentes, empresas alimentarias y consumidores, facilitando de este modo las actuaciones oportunas sobre aquellos productos alimenticios que pudieran tener repercusión en la salud de los consumidores.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) coordina las distintas redes de alerta alimentara y sirve como punto nacional de contacto con las redes de alerta alimentaria internacionales.

Alertas alimentarias de interés para toda la población

Alertas alimentarias de interés para toda la población son aquellas alertas alimentarias que deben ser objeto de información pública

El objetivo principal de la comunicación de una alerta alimentaria es informar a la ciudadanía sobre si un producto que ha estado a la venta presenta un riesgo grave, y si lo han comprado y lo tienen en sus casas, evitar que sea consumido.

Enlace a las alertas alimentarias de interés para toda la población: https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/seguridad_alimentaria/subseccion/otras_alertas_alimentarias.htm

Cómo actuar cuando se publica una alerta alimentaria

La forma de proceder ante la publicación de una alerta alimentaria es la siguiente:

  1. Valorar si eres susceptible de verte afectado-a por esa alerta. Muchas de las alertas que se publican van dirigidas exclusivamente a personas con alergias o intolerancias alimentarias, y no a la población en general.

  2. Comprobar si has comprado o consumido el producto específicamente implicado en la alerta alimentaria publicada. Debes fijarte en las características mencionadas en la propia alerta, por ejemplo en su fecha de publicación, y especialmente en la denominación del producto, el peso, y sobre todo, el número de lote o fecha de caducidad o consumo preferente.

  3. Si posees en tu despensa un producto incluido en una alerta alimentaria, no consumirlo, y devolverlo al punto de venta si conservas el ticket de compra para su reembolso o cambio.

  4. Si ya has consumido un producto incluido en una alerta alimentaria, acudir a un centro de salud si presentas alguna sintomatología compatible con su ingesta.


¿Son inocuos los alimentos que consumes?

La toma de decisiones sobre la calidad e inocuidad de los alimentos basada en el Análisis de riesgos y los acuerdos comerciales globales (India, Marruecos, Mercosur) con países con unas legislaciones más permisivas que la europea socaban la inocuidad de los alimentos que consumes. Por ello, debes estar atent@ a las alertas alimentarias a nivel europeo y comprobar la procedencia de los alimentos que compras.