Estreñimiento: causas, síntomas, y tratamiento nutricional
El estreñimiento requiere una valoración individualizada. Descubre cómo aliviar el estreñimiento con una dieta para el estreñimiento rica en fibra, buena hidratación, actividad física y hábitos defecatorios regulares.
ENTRADA BLOG
José Luis Navarro
10/22/202611 min read


Introducción
El estreñimiento es uno de los trastornos digestivos más frecuentes y constituye un problema de salud que puede afectar significativamente a la calidad de vida. Aunque suele asociarse con una disminución de la frecuencia de las deposiciones, su definición clínica es más amplia: incluye la evacuación de heces duras, el esfuerzo excesivo al defecar, la sensación de evacuación incompleta y la necesidad de realizar maniobras para facilitar la expulsión de las heces.
Desde una perspectiva nutricional y clínica, el estreñimiento es un trastorno multifactorial en el que pueden intervenir la ingesta insuficiente de fibra, la hidratación inadecuada, la actividad física reducida, determinados medicamentos, alteraciones del tránsito intestinal y disfunciones del suelo pélvico.
La evidencia científica actual indica que el abordaje más adecuado debe individualizarse en función de la causa, la gravedad de los síntomas y las características de cada persona. La alimentación desempeña un papel importante, pero no todos los casos responden exclusivamente a cambios dietéticos.
En este artículo analizamos qué es el estreñimiento, cuáles son sus principales causas, cómo se diagnostica y qué estrategias nutricionales y terapéuticas cuentan con respaldo científico.
¿Qué es el estreñimiento?
El estreñimiento es una alteración de la evacuación intestinal caracterizada por deposiciones infrecuentes, heces duras o difíciles de expulsar y, en ocasiones, sensación de vaciado incompleto del recto.
En adultos, realizar menos de tres deposiciones espontáneas por semana es uno de los indicadores clínicos habituales. Sin embargo, la frecuencia aislada no permite establecer un diagnóstico: una persona puede evacuar diariamente y presentar estreñimiento si necesita realizar un esfuerzo excesivo o siente que no ha vaciado completamente el intestino.
Criterios diagnósticos de estreñimiento funcional
Los criterios de Roma IV constituyen una referencia ampliamente utilizada en la práctica clínica y la investigación. Para diagnosticar estreñimiento funcional deben estar presentes al menos dos de las siguientes manifestaciones:
Esfuerzo excesivo durante más del 25 % de las defecaciones.
Heces duras o fragmentadas en más del 25 % de las deposiciones.
Sensación de evacuación incompleta en más del 25 % de las defecaciones.
Sensación de obstrucción o bloqueo anorrectal en más del 25 % de las deposiciones.
Necesidad de maniobras manuales para facilitar más del 25 % de las defecaciones.
Menos de tres deposiciones espontáneas por semana.
Además, las heces sueltas deben ser poco frecuentes sin el uso de laxantes, y los síntomas deben cumplir los requisitos temporales de Roma IV: estar presentes durante los últimos tres meses, con inicio al menos seis meses antes del diagnóstico.
Estos criterios ayudan a diferenciar el estreñimiento funcional de otras enfermedades digestivas. No obstante, la valoración clínica debe tener en cuenta los antecedentes, los medicamentos y los posibles signos de alarma.
Cuáles son las principales causas del estreñimiento?
El estreñimiento puede originarse por diferentes mecanismos que, en ocasiones, coexisten.
Ingesta insuficiente de fibra dietética
La fibra dietética es un conjunto heterogéneo de componentes vegetales que resisten total o parcialmente la digestión en el intestino delgado. Sus efectos dependen de propiedades como la solubilidad, la viscosidad, la capacidad de retención de agua y la fermentabilidad.
Algunas fibras aumentan el volumen fecal, otras retienen agua y mejoran la consistencia de las heces, y otras son fermentadas por la microbiota intestinal.
Una alimentación pobre en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas puede contribuir al desarrollo del estreñimiento, especialmente en personas con una ingesta de fibra previamente baja.
Sin embargo, aumentar la fibra no siempre es suficiente. En pacientes con alteraciones importantes de la evacuación o tránsito intestinal muy lento, una suplementación indiscriminada puede incrementar la distensión abdominal y el malestar.
Hidratación insuficiente
El intestino grueso recupera agua y electrolitos del contenido intestinal. Cuando las heces permanecen demasiado tiempo en el colon, pueden perder una mayor cantidad de agua y volverse más duras.
La deshidratación puede agravar el estreñimiento, pero beber cantidades excesivas de agua no ha demostrado resolverlo sistemáticamente en personas que ya mantienen una hidratación adecuada.
Por tanto, el objetivo nutricional es asegurar una ingesta de líquidos compatible con las necesidades individuales, teniendo en cuenta el clima, la actividad física, la alimentación y las posibles restricciones médicas.
Sedentarismo y cambios en los hábitos intestinales
La actividad física forma parte de las medidas generales de promoción de la salud y puede contribuir al bienestar digestivo. No obstante, la magnitud de su efecto específico sobre el estreñimiento varía entre individuos.
También pueden influir la supresión repetida del deseo de defecar, los cambios de horario, los viajes, el estrés y la falta de intimidad o tiempo suficiente para acudir al baño.
Medicamentos y enfermedades asociadas
Entre los medicamentos que pueden favorecer el estreñimiento se encuentran los opioides, los suplementos de hierro, algunos antidepresivos, los anticolinérgicos y determinados antiácidos que contienen calcio o aluminio.
También puede asociarse con enfermedades metabólicas, neurológicas o gastrointestinales, como el hipotiroidismo, la diabetes, la enfermedad de Parkinson y algunas alteraciones estructurales del aparato digestivo.
Ante un estreñimiento de aparición reciente o persistente, es importante revisar los tratamientos farmacológicos y valorar posibles causas secundarias con un profesional sanitario. No se deben suspender medicamentos prescritos por cuenta propia.
Tipos de estreñimiento
Desde el punto de vista fisiopatológico, es útil distinguir tres formas principales.
Estreñimiento con tránsito colónico normal
Es una presentación frecuente del estreñimiento funcional. El tránsito a través del colon puede encontrarse dentro de los límites normales, pero la persona experimenta heces duras, esfuerzo defecatorio o sensación de evacuación incompleta.
Estreñimiento con tránsito colónico lento
Se caracteriza por un desplazamiento más lento de las heces a través del colon. Puede asociarse con una frecuencia defecatoria muy baja, distensión abdominal y respuesta limitada a algunas medidas convencionales.
En estos casos, aumentar considerablemente la fibra puede no ser suficiente e incluso resultar mal tolerado en determinadas personas.
Trastornos de la defecación
Se producen cuando existe una alteración en la coordinación de los músculos abdominales, rectales y del suelo pélvico durante la evacuación. Un ejemplo es la disinergia defecatoria, en la que los músculos no se relajan adecuadamente o no generan la coordinación necesaria para expulsar las heces.
Los pacientes pueden referir esfuerzo intenso, sensación de bloqueo y necesidad de maniobras manuales, incluso cuando la consistencia de las heces es relativamente normal.
Cuando se confirma una disfunción del suelo pélvico, el tratamiento mediante biofeedback especializado puede ser más apropiado que insistir exclusivamente en el aumento de fibra o en el uso de laxantes.
El papel de la fibra dietética en la prevención y el tratamiento del estreñimiento
La fibra es uno de los componentes nutricionales más relevantes para la salud intestinal. Sin embargo, sus efectos dependen del tipo de fibra, la dosis, la tolerancia individual y el mecanismo responsable del estreñimiento.
Fibra soluble e insoluble: ¿qué diferencias existen?
La clasificación entre fibra soluble e insoluble es útil desde el punto de vista didáctico, aunque no explica por completo su comportamiento fisiológico.
Fibra soluble y viscosa. Puede retener agua y formar geles que contribuyen a mejorar la consistencia de las heces. El psyllium o ispágula es uno de los suplementos con mejor respaldo clínico para el estreñimiento funcional.
Fibra insoluble. Está presente, por ejemplo, en el salvado de trigo y en muchos cereales integrales. Puede aumentar el volumen fecal, aunque su efecto sobre los síntomas no es uniforme y algunas personas experimentan más distensión o molestias.
Fibra fermentable. Determinadas fibras son utilizadas por los microorganismos intestinales y generan metabolitos como los ácidos grasos de cadena corta. La fermentación puede tener efectos beneficiosos sobre el ecosistema intestinal, pero una fermentabilidad elevada también puede producir gases y distensión abdominal.
Por ello, no es adecuado afirmar que todas las fibras tienen la misma eficacia ni que una dieta más rica en fibra siempre mejora cualquier tipo de estreñimiento.
¿Cuánta fibra se recomienda consumir?
En adultos, una ingesta de aproximadamente 25–30 g de fibra al día constituye un objetivo práctico para muchas personas, ajustado a las recomendaciones nutricionales aplicables y a las necesidades individuales.
Para alcanzar esta cantidad, conviene incorporar de forma habitual:
Frutas enteras, preferentemente con piel cuando sea comestible y se tolere bien.
Verduras y hortalizas variadas.
Legumbres, como lentejas, garbanzos y alubias.
Cereales integrales, como avena, pan integral y arroz integral.
Frutos secos y semillas.
El aumento debe ser progresivo para reducir la probabilidad de gases, hinchazón y dolor abdominal.
¿Qué dice la evidencia sobre los suplementos de fibra?
La guía clínica conjunta de la American Gastroenterological Association y el American College of Gastroenterology de 2023 recomienda considerar la suplementación con fibra en adultos con estreñimiento idiopático crónico, aunque la certeza global de la evidencia se calificó como baja.
Entre los suplementos evaluados, el psyllium es el que presenta un respaldo más consistente. Para otros productos, como la inulina, la evidencia clínica es menos concluyente.
Si se utiliza un suplemento de fibra, debe acompañarse de líquido suficiente y adaptarse a la tolerancia individual. Las personas con sospecha de obstrucción intestinal, dificultad importante para tragar o síntomas graves deben recibir valoración médica antes de utilizarlo.
Hidratación y estreñimiento: ¿es necesario beber más agua?
La hidratación es importante para mantener el funcionamiento fisiológico del organismo, pero conviene diferenciar entre corregir una ingesta insuficiente de líquidos y aumentar el consumo por encima de las necesidades.
En personas deshidratadas, corregir el déficit hídrico puede mejorar el funcionamiento intestinal. En cambio, no existe evidencia sólida de que beber grandes cantidades de agua, por sí solo, sea un tratamiento eficaz para todas las personas con estreñimiento.
Una recomendación práctica es distribuir los líquidos a lo largo del día y prestar atención a la sed, las pérdidas por sudoración, la temperatura ambiental y la ingesta de alimentos ricos en agua.
Las necesidades deben individualizarse en personas con insuficiencia cardíaca, enfermedad renal u otras situaciones en las que el profesional sanitario haya indicado restricciones de líquidos.
Alimentos que pueden ayudar a mejorar el tránsito intestinal
Algunos alimentos han sido estudiados específicamente por sus efectos sobre la frecuencia defecatoria, la consistencia de las heces o el tiempo de tránsito.
Según la guías dietética de la British Dietetic Association para el estreñimiento, publicada en 2025, la evidencia disponible no permite establecer recomendaciones específicas para un patrón dietético completo como tratamiento del estreñimiento crónico.
Microbiota intestinal y estreñimiento
La microbiota intestinal está formada por microorganismos que participan en la fermentación de determinados componentes de la dieta, la producción de metabolitos y la interacción con la barrera intestinal.
La fermentación de algunas fibras produce ácidos grasos de cadena corta, como acetato, propionato y butirato. Estos metabolitos desempeñan funciones fisiológicas relevantes en el colon y pueden influir en el entorno intestinal.
La relación entre microbiota y estreñimiento es compleja y bidireccional. El tiempo de tránsito, la dieta, los medicamentos y las características individuales pueden influir en la composición microbiana, mientras que los productos de fermentación pueden intervenir en distintos procesos intestinales.
Sin embargo, identificar una microbiota concreta como responsable del estreñimiento de una persona no suele ser posible mediante pruebas comerciales rutinarias.
¿Son eficaces los probióticos?
La eficacia de los probióticos depende de la cepa, la combinación utilizada, la dosis, la duración del tratamiento y las características de la población estudiada.
Algunos ensayos y revisiones han descrito mejoras en determinados parámetros del tránsito intestinal, pero los resultados son heterogéneos y no permiten considerar todos los probióticos equivalentes.
Por tanto, no es riguroso recomendar cualquier producto probiótico como tratamiento universal del estreñimiento. Su utilización debe valorarse de acuerdo con la evidencia específica disponible para cada producto y con las necesidades de la persona.
Hábitos que pueden favorecer una evacuación intestinal adecuada
Además de la alimentación, determinados hábitos pueden facilitar la defecación y complementar el tratamiento.
Establecer una rutina. Reservar tiempo para acudir al baño, especialmente después de las comidas, puede aprovechar el reflejo gastrocólico, que aumenta la actividad motora del colon tras la ingesta.
No ignorar el deseo de defecar. Retrasar repetidamente la evacuación puede dificultar el establecimiento de hábitos intestinales regulares.
Adoptar una postura adecuada. Apoyar los pies en un pequeño reposapiés, de manera que las rodillas queden algo más elevadas que las caderas, puede facilitar la mecánica de la defecación en algunas personas.
Realizar actividad física adaptada. Caminar con regularidad y reducir el sedentarismo favorecen la salud general. El ejercicio debe adaptarse a la edad, la capacidad funcional y las condiciones médicas de cada persona.
Evitar el esfuerzo excesivo y prolongado. Si la evacuación requiere un esfuerzo intenso de manera habitual, es recomendable valorar posibles trastornos de la defecación en lugar de insistir únicamente en las medidas dietéticas.
Tratamiento del estreñimiento: cuándo pueden ser necesarios los laxantes
Cuando las medidas nutricionales y conductuales no resultan suficientes, pueden utilizarse tratamientos farmacológicos bajo orientación profesional.
La elección depende de la causa, la duración de los síntomas, las enfermedades concomitantes, los medicamentos utilizados y la respuesta a los tratamientos previos.
Laxantes formadores de masa
Incluyen suplementos como el psyllium, que retienen agua y contribuyen a aumentar el volumen y mejorar la consistencia de las heces. Son una opción para determinadas personas, especialmente cuando la ingesta de fibra es baja.
Laxantes osmóticos
El polietilenglicol (PEG o macrogol) retiene agua en la luz intestinal y favorece la evacuación. La guía AGA-ACG de 2023 formula una recomendación fuerte a favor de su uso en adultos con estreñimiento idiopático crónico, con certeza moderada de la evidencia.
La lactulosa y determinadas sales de magnesio son otras opciones, aunque su idoneidad depende de la situación clínica. Los productos con magnesio requieren especial precaución en personas con insuficiencia renal.
Laxantes estimulantes
El bisacodilo y el picosulfato sódico pueden emplearse a corto plazo o como tratamiento de rescate. La guía AGA-ACG también contempla la senna, con una recomendación condicional.
Pueden causar cólicos, diarrea y otros efectos adversos. Su utilización debe ajustarse a las indicaciones del producto y a la valoración profesional, especialmente si se necesitan de manera repetida.
Tratamientos de prescripción
En casos persistentes que no responden adecuadamente a las opciones iniciales, el profesional puede considerar medicamentos como linaclotida, plecanatida, lubiprostona o prucaloprida, según el diagnóstico, la disponibilidad y las indicaciones autorizadas.
Cuando existe una disfunción defecatoria confirmada, la fisioterapia especializada con biofeedback puede ser una intervención de elección.
Importante: las recomendaciones sobre laxantes no son intercambiables entre todas las edades, enfermedades o tipos de estreñimiento. No conviene automedicarse de forma prolongada ni utilizar varios productos simultáneamente sin asesoramiento sanitario.
Ejemplo de un día de alimentación orientado a mejorar la ingesta de fibra
El siguiente ejemplo ilustra cómo incorporar fuentes variadas de fibra dentro de una alimentación equilibrada. No constituye una dieta terapéutica individualizada.
Desayuno
Copos de avena con yogur natural o una alternativa enriquecida.
Un kiwi.
Un vaso de agua.
Media mañana
Una pieza de fruta entera.
Un puñado pequeño de frutos secos naturales.
Comida
Ensalada de hortalizas variadas.
Lentejas con verduras.
Una ración de fruta de postre.
Merienda
Pan integral con aceite de oliva virgen extra y tomate, según apetencia y necesidades energéticas.
Cena
Verduras cocinadas.
Pescado, huevo o una alternativa proteica vegetal.
Una guarnición de cereal integral, patata u otro alimento adecuado a las necesidades individuales.
Hidratación: distribuir los líquidos durante el día, ajustándolos a las necesidades personales.
La cantidad total de fibra dependerá de las raciones, los alimentos concretos y la composición de cada preparación. Si la alimentación habitual es pobre en fibra, conviene introducir estos cambios gradualmente.
¿Necesitas mejorar tu salud digestiva?
Si el estreñimiento o las molestias intestinales afectan a tu bienestar, en Dieta y Salud podemos ayudarte a cuidar tu salud digestiva mediante un abordaje nutricional personalizado y basado en la evidencia científica.
Descubre nuestros servicios de Salud Digestiva y encuentra el apoyo profesional que necesitas para mejorar tu alimentación y tu bienestar intestinal.
👉 [Salud Digestiva]
Bibliografía
Chang L, Chey WD, Imdad A, et al. American Gastroenterological Association–American College of Gastroenterology Clinical Practice Guideline: Pharmacological Management of Chronic Idiopathic Constipation. The American Journal of Gastroenterology. 2023;118(6):936–954. doi:10.14309/ajg.0000000000002227.
Chang L, Chey WD, Imdad A, et al. American Gastroenterological Association–American College of Gastroenterology Clinical Practice Guideline: Pharmacological Management of Chronic Idiopathic Constipation. Gastroenterology. 2023;164(7):1086–1106. doi:10.1053/j.gastro.2023.03.214.
Lacy BE, Mearin F, Chang L, et al. Bowel Disorders. Gastroenterology. 2016;150(6):1393–1407.e5. doi:10.1053/j.gastro.2016.02.031.
National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK). Symptoms & Causes of Constipation. Disponible en: https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/constipation/symptoms-causes
British Dietetic Association. British Dietetic Association Guidelines for the Dietary Management of Chronic Constipation in Adults. 2025. Disponible en PubMed Central: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12517116/
Dieta y Salud
Mejora tu salud a través de la alimentación.
© 2024. All rights reserved.
