Proteína y ejercicio físico
Proteína y ejercicio físico. La proteína es esencial para quienes están físicamente activos, ayudando en la reparación de tejidos y adaptación al entrenamiento. Conoce la cantidad adecuada según tu tipo de ejercicio, peso y objetivos. Aprende más sobre los nutrientes que necesitas.
ENTRADA BLOG
José L. Navarro
9/25/202610 min read


¿Cuánta proteína necesitas si haces ejercicio?
¿Cuánta proteína necesitas si haces deporte? ¿Es la misma cantidad para una persona que corre que para alguien que hace pesas? ¿Necesitas tomar un batido después de entrenar? ¿Y qué ocurre si quieres ganar músculo o perder grasa?
La proteína es uno de los nutrientes más importantes para las personas físicamente activas. Participa en la reparación y mantenimiento de los tejidos y desempeña un papel fundamental en la adaptación al entrenamiento.
Sin embargo, necesitar más proteína que una persona sedentaria no significa que necesites cantidades enormes.
La cantidad adecuada depende del tipo de ejercicio que realizas, cuánto entrenas, tu peso corporal, tu objetivo y el conjunto de tu alimentación.
¿Por qué necesitamos más proteína cuando hacemos ejercicio?
El ejercicio genera estímulos y adaptaciones en nuestro organismo.
En el caso del entrenamiento de fuerza, por ejemplo, se produce un estímulo que favorece la síntesis de proteínas musculares. Aportar suficiente proteína proporciona los aminoácidos necesarios para estos procesos.
Pero la proteína no es importante únicamente para ganar masa muscular.
También interviene en:
El mantenimiento de la masa muscular.
La reparación y adaptación de los tejidos.
La recuperación después del ejercicio.
El mantenimiento de diferentes estructuras y funciones del organismo.
Por eso, tanto una persona que hace entrenamiento de fuerza como un corredor puede necesitar prestar atención a su ingesta de proteína.
¿Cuánta proteína necesita una persona que hace ejercicio?
No existe una cifra única válida para todas las personas.
Como referencia general, las recomendaciones para personas físicamente activas se sitúan aproximadamente entre 1,2 y 2,0 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, dependiendo de la situación. La ISSN sitúa en 1,4-2,0 g/kg/día un rango suficiente para la mayoría de personas que entrenan regularmente.
Esto significa que una persona de 70 kg podría encontrarse, de forma orientativa, en un rango de:
70 kg × 1,4 g = 98 g de proteína/día
hasta
70 kg × 2,0 g = 140 g de proteína/día.
Esto no significa que 98 g sean insuficientes y 140 g sean mejores.
El rango debe interpretarse en función del entrenamiento y del objetivo.
¿Necesitas la misma proteína si corres que si haces pesas?
No necesariamente.
El tipo de ejercicio influye en las necesidades.
Si haces entrenamiento de fuerza
Cuando el objetivo es ganar o mantener masa muscular, suele tener sentido situarse en la parte media-alta del rango de proteína.
Las recomendaciones para personas que realizan entrenamiento de fuerza suelen situarse aproximadamente entre 1,6 y 2,0 g/kg/día, aunque la cifra adecuada depende del contexto individual.
Si haces deportes de resistencia
Los corredores, ciclistas, nadadores y otros deportistas de resistencia también necesitan proteína para favorecer la recuperación y adaptación al entrenamiento.
No necesitan necesariamente tanta proteína como alguien que busca maximizar la ganancia muscular.
En estos casos, una ingesta dentro de un rango aproximado de 1,2-1,6 g/kg/día puede ser una referencia razonable, aunque las necesidades pueden aumentar con cargas de entrenamiento elevadas o determinadas situaciones.
Si combinas fuerza y resistencia
Si haces gimnasio, corres, montas en bicicleta o practicas varios deportes, tus necesidades dependerán de la combinación de actividades y del volumen total de entrenamiento.
Aquí resulta especialmente importante no analizar la proteína de forma aislada: también hay que cubrir adecuadamente las necesidades de energía y carbohidratos.
¿Y si quiero ganar masa muscular?
Para ganar masa muscular necesitas un estímulo adecuado de entrenamiento y suficiente disponibilidad de energía y nutrientes.
La proteína es importante, pero tomar más proteína de la necesaria no sustituye al entrenamiento ni garantiza por sí solo que aumente la masa muscular.
Para muchas personas que realizan entrenamiento de fuerza, un consumo alrededor de 1,6-2,0 g/kg/día puede ser una referencia práctica dentro de una alimentación adecuada.
Por ejemplo, para una persona de 75 kg:
1,6 g/kg → 120 g de proteína/día
1,8 g/kg → 135 g/día
2,0 g/kg → 150 g/día
No es necesario alcanzar exactamente una cifra todos los días. Lo importante es establecer una ingesta adecuada y sostenible.
¿Y si quiero perder grasa?
Cuando se intenta perder grasa, la proteína puede adquirir todavía más importancia porque queremos reducir grasa corporal intentando preservar la masa muscular.
La estrategia debería combinar:
Déficit energético adecuado.
Suficiente proteína.
Entrenamiento de fuerza.
Recuperación.
Alimentación equilibrada.
Durante periodos de restricción energética, algunas personas que entrenan fuerza pueden beneficiarse de ingestas de proteína superiores al rango habitual para ayudar a preservar la masa libre de grasa. La ISSN señala que en determinadas situaciones de déficit energético pueden utilizarse cantidades de hasta aproximadamente 2,3-3,1 g/kg de masa libre de grasa, aunque esto no significa que una persona que quiera perder grasa necesite automáticamente consumir cantidades tan elevadas.
La planificación debe individualizarse.
¿Cuánta proteína necesitas después de entrenar?
Una pregunta muy habitual es cuánto tiempo tenemos para tomar proteína después del ejercicio.
La idea de que tienes que tomar un batido exactamente al terminar el entrenamiento es una simplificación.
El ejercicio de fuerza y la ingesta de proteína actúan conjuntamente para estimular la síntesis de proteína muscular, pero el efecto del entrenamiento no desaparece a los pocos minutos de terminar.
En la práctica, resulta más importante:
1. Cubrir la cantidad total diaria.
2. Distribuir la proteína a lo largo del día.
3. Incluir una fuente de proteína de calidad en las comidas.
4. Adaptar las ingestas alrededor del entrenamiento según tus horarios.
¿Cuánta proteína tomar en cada comida?
No solo importa la cantidad diaria.
También puede ser interesante distribuir la proteína en varias comidas a lo largo del día.
Las recomendaciones de la ISSN sitúan como referencia general alrededor de 0,25 g/kg por toma, o aproximadamente 20-40 g de proteína de alta calidad, con ingestas distribuidas cada 3-4 horas, aunque las necesidades concretas dependen del tamaño corporal, edad y estímulo de entrenamiento.
Por ejemplo, una persona que necesita 120 g diarios podría repartirlos aproximadamente así:
Desayuno: 25-30 g
Comida: 30-35 g
Merienda: 20-25 g
Cena: 30-35 g
No es necesario seguir este reparto exactamente. Es simplemente una forma de visualizar cómo puede distribuirse la proteína durante el día.
¿Qué alimentos tienen proteína?
No necesitas suplementos para conseguir suficiente proteína.
Una alimentación variada puede proporcionar cantidades adecuadas a través de alimentos como:
Alimentos proteicos de origen animal
Huevos.
Pescado.
Pollo.
Pavo.
Carne.
Leche.
Yogur.
Queso fresco.
Otros productos lácteos.
Alimentos proteicos de origen vegetal
Lentejas.
Garbanzos.
Judías.
Soja.
Tofu.
Tempeh.
Frutos secos.
Semillas.
Cereales.
Combinar diferentes fuentes vegetales a lo largo del día permite obtener los aminoácidos esenciales necesarios.
¿Qué alimentos tienen más proteína?
Algunos ejemplos aproximados por ración pueden ayudarte a visualizar cómo alcanzar tus necesidades:
Alimento Proteína aproximada
2 huevos 12-14 g
200 g de yogur alto en proteína 18-20 g
150 g de pollo 30-35 g
150 g de pescado 25-35 g
100 g de tofu 12-16 g
200 g de lentejas cocidas 16-18 g
250 ml de leche 8 g
30 g de frutos secos 5-7 g
Los valores pueden variar según el alimento, la marca y la preparación.
Además, no hay que obsesionarse con conseguir toda la proteína mediante alimentos especialmente ricos en proteína. La suma de diferentes alimentos durante el día es lo que determina la ingesta total.
¿Necesitas un batido de proteínas?
No necesariamente.
Un batido de proteína es simplemente una forma cómoda de consumir proteína.
Puede resultar útil cuando:
Tienes poco tiempo para comer.
Te cuesta alcanzar tus necesidades con alimentos.
Entrenas fuera de casa.
Necesitas una opción práctica después de entrenar.
Tu alimentación tiene unas necesidades concretas de proteína.
Pero si puedes cubrir tus necesidades mediante alimentos, no existe una obligación de utilizar suplementos. La literatura sobre nutrición deportiva reconoce que las necesidades de proteína pueden cubrirse mediante una alimentación variada y que los suplementos son principalmente una herramienta práctica.
¿Proteína whey o proteína de alimentos?
Ambas pueden aportar proteína, pero cumplen funciones diferentes.
Una comida como: Arroz + pollo + verduras
aporta proteína junto con carbohidratos, fibra, vitaminas, minerales y otros nutrientes.
Un batido de proteína aporta principalmente proteína y puede ser mucho más cómodo cuando no puedes realizar una comida completa.
Por eso, no se trata de decidir cuál es "mejor", sino de utilizar cada opción cuando tenga sentido.
¿Qué ocurre si consumes demasiada proteína?
Más no significa necesariamente mejor.
Una vez cubiertas las necesidades, aumentar todavía más la proteína no implica automáticamente mayores ganancias musculares o mejor rendimiento.
Además, una dieta excesivamente centrada en la proteína puede desplazar otros nutrientes importantes, como carbohidratos, grasas saludables, frutas, verduras o fibra.
En personas sanas y físicamente activas, las ingestas de 1,4-2,0 g/kg/día se consideran seguras según la posición de la ISSN.
Eso no significa que las dietas con cantidades muy superiores sean necesarias.
Y si existe enfermedad renal u otra condición médica, las recomendaciones deben individualizarse con un profesional sanitario.
¿Comer mucha proteína hace ganar músculo?
No por sí sola.
Para ganar masa muscular necesitamos principalmente:
Entrenamiento adecuado + suficiente energía + proteína suficiente + recuperación.
Si entrenas correctamente pero comes muy poco, la proteína por sí sola no solucionará el problema.
Del mismo modo, comer grandes cantidades de proteína sin un estímulo de entrenamiento adecuado no convierte automáticamente esa proteína en músculo.
La nutrición y el entrenamiento funcionan conjuntamente.
Proteína y carbohidratos: no hay que elegir
Uno de los errores habituales en personas que empiezan a preocuparse por la proteína es reducir demasiado los carbohidratos.
Si haces ejercicio, especialmente si practicas running, ciclismo, fútbol, triatlón u otros deportes de resistencia, los carbohidratos tienen un papel importante como fuente de energía.
Una dieta deportiva no debería convertirse en: proteína + proteína + proteína.
Una alimentación adecuada debe proporcionar:
Proteínas.
Carbohidratos.
Grasas.
Agua.
Vitaminas y minerales.
Cada nutriente cumple una función diferente.
¿Qué pasa si entrenas y comes poca proteína?
Si la ingesta de proteína es insuficiente respecto a tus necesidades, puede resultar más difícil mantener y reparar los tejidos y aprovechar plenamente las adaptaciones del entrenamiento.
El riesgo puede ser mayor cuando coinciden:
Mucho entrenamiento.
Poca ingesta energética.
Dietas muy restrictivas.
Intentos de pérdida de peso rápida.
Recuperación insuficiente.
Por eso, cuando alguien entrena mucho y además quiere perder peso, no basta con reducir calorías. Hay que diseñar una estrategia que permita seguir entrenando y preservar la masa muscular.
¿Los corredores necesitan proteína?
Sí.
Aunque la proteína suele asociarse al gimnasio y al aumento de masa muscular, los corredores también necesitan cubrir sus requerimientos.
El entrenamiento de resistencia genera procesos de reparación y adaptación y una ingesta adecuada de proteína contribuye a cubrir estas necesidades.
Un corredor no necesita convertir su dieta en una dieta hiperproteica, pero tampoco debería descuidar este nutriente.
Para un corredor de 70 kg, por ejemplo, una ingesta de 1,4 g/kg supondría aproximadamente 98 g de proteína al día.
La cifra real dependerá de su volumen de entrenamiento, objetivo y alimentación.
¿Y si soy vegetariano o vegano?
También es posible alcanzar las necesidades de proteína con una alimentación basada en plantas.
Algunos alimentos especialmente útiles son:
Lentejas.
Garbanzos.
Judías.
Soja.
Tofu.
Tempeh.
Bebidas vegetales enriquecidas.
Frutos secos.
Semillas.
Cereales.
En dietas vegetarianas o veganas conviene prestar atención a la cantidad total de proteína y a la variedad de fuentes utilizadas.
Cuando las necesidades son elevadas, puede resultar útil planificar las comidas para asegurarse de que la ingesta sea suficiente.
¿Cómo repartir la proteína durante el día?
En lugar de concentrar prácticamente toda la proteína en la cena, puede ser interesante distribuirla entre las diferentes comidas.
Por ejemplo:
Desayuno
Yogur + avena + fruta + frutos secos.
Comida
Arroz + pollo + verduras.
Merienda
Leche o yogur + fruta.
Cena
Pescado + patata + verduras.
Así conseguimos varias oportunidades durante el día para aportar proteína.
Ejemplo práctico: ¿cuánta proteína necesita una persona de 70 kg?
Imaginemos una persona de 70 kg que entrena regularmente.
Con una referencia de 1,6 g/kg/día: 70 × 1,6 = 112 g de proteína/día.
Podría conseguir aproximadamente esa cantidad con una alimentación como:
Desayuno: yogur + avena + frutos secos → 25 g
Comida: pollo + arroz + verduras → 35 g
Merienda: leche + yogur → 15 g
Cena: pescado + patata + verduras → 35 g
Total aproximado: 110 g
No ha necesitado ningún batido.
Y tampoco ha tenido que comer cantidades enormes de carne o pescado.
¿Cuándo tiene sentido aumentar la proteína?
Puede ser interesante valorar una ingesta mayor cuando:
Realizas entrenamiento de fuerza intenso.
Buscas aumentar masa muscular.
Estás en un déficit energético para perder grasa.
Entrenas con un volumen elevado.
Quieres preservar masa muscular durante una etapa de pérdida de peso.
Pero aumentar la proteína no debería hacerse a costa de reducir demasiado otros nutrientes necesarios para el entrenamiento.
La proteína no sustituye a una buena alimentación
Este es probablemente el mensaje más importante.
Puedes tomar un batido de proteína todos los días y seguir teniendo una alimentación poco adecuada.
También puedes conseguir suficiente proteína sin utilizar ningún suplemento.
La prioridad debería ser:
1. Suficiente energía.
2. Alimentación variada y equilibrada.
3. Proteína adecuada.
4. Carbohidratos suficientes para el entrenamiento.
5. Grasas saludables.
6. Frutas y verduras.
7. Hidratación y recuperación.
Los suplementos pueden utilizarse cuando aportan comodidad o resuelven una necesidad concreta, pero no deberían convertirse en el centro de la alimentación.
Entonces, ¿cuánta proteína necesitas?
Como orientación general:
Situación Referencia aproximada
Persona físicamente activa 1,2-2,0 g/kg/día
Resistencia 1,2-1,6 g/kg/día
Entrenamiento de fuerza 1,6-2,0 g/kg/día
Ganancia de masa muscular 1,6-2,0 g/kg/día puede ser una referencia práctica
Son rangos orientativos, no prescripciones individuales. La cantidad adecuada depende del contexto.
La pregunta no es "¿cuánta proteína más puedo tomar?"
La pregunta correcta es:
¿Cuánta proteína necesito para mi entrenamiento y mi objetivo?
Y después:
¿Cómo puedo conseguirla de una forma que encaje con mi alimentación y mi vida diaria?
Una persona que entrena tres veces por semana no necesita necesariamente la misma estrategia que alguien que entrena dos veces al día.
Tampoco necesita lo mismo quien quiere ganar masa muscular que quien prepara una maratón o quien intenta perder grasa manteniendo su masa muscular.
En nutrición deportiva, la proteína es una pieza del puzzle
La proteína es importante, pero no es el único nutriente que determina el rendimiento o la composición corporal.
Para entrenar y recuperarte adecuadamente necesitas una alimentación que cubra energía, carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y líquidos.
La clave no está en comer la mayor cantidad de proteína posible, sino en encontrar la cantidad que necesitas y distribuirla dentro de una alimentación que puedas mantener.
Porque no necesitas comer más proteína. Necesitas comer la proteína que necesitas.
En Dieta y Salud trabajamos la nutrición deportiva de forma personalizada para adaptar la alimentación al tipo de ejercicio, volumen de entrenamiento y objetivo de cada persona.
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